El Ayuntamiento de Íscar inaugura hoy una nueva calle en honor a los maestros Don Manuel Perucho y Doña María Josefa Díaz, con el nombre de “MAESTROS PERUCHO Y DÍAZ”
La iniciativa fue promovida por la vecina iscariense Nieves Martín, sumó la recogida de 515 firmas populares y la propuesta fue aprobada y ratificada por unanimidad en acuerdo plenario el pasado 19 de junio.
El Alcalde de Íscar, José Andrés Sanz, acompañado de la corporación municipal, ha recibido a los homenajeados, familias, vecinos y les ha dedicado unas palabras de agradecimiento por sus más de 40 años de entrega a la educación, a la docencia, en especial en la Villa de Íscar desde el curso 1968-1969.
El Alcalde ha reseñado que los maestros nos enseñaron a leer, sumar, y nos guiaron en mucho más que aprender letras. Se esforzaron en inculcarnos valores, respeto, educación, con mayores y compañeros.
Don Manuel Perucho en sus palabras ha comentado la importancia de su profesión agradeciendo a todos los asistentes, entre ellos su familia, que con cariño les han acompañado en este emotivo acto.
[…] «No quiero caer en las frases típicas de… no me lo merezco, habrá gente que se lo merezca más que nosotros, todo lo contrario lo aceptamos encantados porque son muestras de cariño de este pueblo que les ha querido y les sigue tanto.
Que en estos años de trabajo nunca han tenido ningún problema ni con los niños ni con sus familias y eso dice mucho de este pueblo.
DON MANUEL PERUCHO Y DOÑA MARÍA JOSEFA DÍAZ
Ambos descienden de padres también maestros, oriundos Salamanca. Ellos por los destinos laborales nacieron en la provincia salmantina. Manuel en Mancera de Abajo en 1942 y Pepi en Villoria en 1945.
Recién licenciados ejercieron en la llamada: Educación General Básica (actual primaria) y tras varios municipios, grandes y pequeños: como Peñaranda de Bracamonte, Villalbarba y Medina del Campo, Don Manuel, llegó a Íscar en el curso 1968-1969. Un año después Pepi solicitó, para la conciliación familiar, el antiguo “Derecho de consorte”, el traslado también al colegio de iscariense.
Llegaron a nuestra villa, con su primer hijo, Manuel de apenas un año de edad, un año después nacería Alberto y en el 74 Javier. Evidentemente ellos nos acompañan hoy junto con sus mujeres, Natalie y Gema, y sus nietos; Desiré, Cristian, Sandra y Nicolás, además de familiares, amigos y vecinos que quieren también sumarse a este bonito homenaje, nacido de la voluntad del pueblo, y que el Consistorio respalda como no puede ser de otro modo.
Manuel y Pepi, han dado clases en los tres centros con los que contaba Íscar. Las escuelas básicas de la casa consistorial, el nuevo centro creado en el inmueble hoy actual, centro de salud y por supuesto inauguraron los nuevos colegios que hoy siguen activos.
Hay gran trabajo realizado. La curiosidad es que han llegado a dar clase en algunos casos a tres generaciones: padre, hijo y nietos. Han pasado por su docencia casi 900 alumnos, en un municipio marcado por un progreso económico, con nuevas estructuras fabriles, desarrollo del campo; lo que contribuyó a un repunte de la natalidad y al germen sólido de lo que hoy somos como pueblo.
Quizá este progreso, provocó que en algunos casos, los jóvenes abandonaran sus estudios, para ayudar en ese nuevo ritmo industrial y agrícola. Afortunadamente, ahí es donde radica la vocación del maestro, puesto que Don Manuel, junto a otros jóvenes docentes, decidieron impartir clases NOCTURNAS, en las escuelas primitivas, a los jóvenes de 14 a 16 años, calentados por una pequeña estufa de casca, pero nunca desalentados por seguir formando y entregando el regalo de al menos una educación básica, tan necesaria en la vida de toda persona.
Don Manuel se jubiló en el curso 2002 y Doña Pepi en el año 2005. Más de 40 años de profesión y entrega a algo tan valioso como es la EDUCACIÓN y en especial de los más pequeños, quienes hoy ya adultos sienten el peso de su inestimable labor.
¡ENHORABUENA y GRACIAS!
https://www.diariodevalladolid.es/valladolid/provincia/250712/272924/inauguracion-calle.html





















